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{ARTÍCULOS DE OPINIÓN}

Sobre todo, Educación

Es curioso, me dispongo a escribir estas líneas cuando lo último, que me acuerde, en lo que he puesto letras son los resultados de las quinielas. Por eso quiero que perdonen, ante todo, mi torpeza en el manejo de éste, nuestro idioma.


Hace ya tiempo que pasé a una nueva etapa en mi vida, distinta, eso no se puede negar, pero bonita como creo que no haya otra. Tengo dos hijos pequeños que por suerte y por desgracia (de mi mujer) les apasiona el fútbol, como a su abuelo y a su padre…. Todo esto parecerá una horterada de un tío que, como no tiene otra cosa que rascar, nos va a contar aquí una batallita. La palabra se acerca, pero sería más apropiado hablar de batalla, de batalla por la educación, y no es ninguna tontería.


Llevo dedicado al mundo de la educación deportiva 22 años (otra vez el abuelo…..) y creo sin ningún tipo de pudor que los valores impartidos y, sobre todo, las formas han sido más que correctas y, por encima de todo, me gustaría recalcar la capacidad de evaluar y autoanalizar mis actos, acciones y formas, cosa que me parece importantísima en cualquier tipo de situación, tanto personal como profesional. En estos últimos días, el problema al que quiero remitirles ha ido en aumento, no porque yo no lo llevara analizando desde hace tiempo, sino porque la mayoría de personas que me rodean (la conversación de parque da para muchos aspectos de la vida de nuestro vástagos) lo han detectado con sorpresa y con una constante e inquietante duda. ¿Estoy protegiendo en exceso a mi hijo? ¿Será que yo no entiendo? ¿Tú crees……? ¿Opinas lo mismo tú que entiendes?


Al grano, uno puede leer en todos los sitios, escuchar en cualquier NO-DO español, la importancia que tiene la educación en nuestros menores, el conflicto profesor-alumno y como se debe de abordar. Todo el mundo coincidirá en que no dejaría en manos de cualquier profesor la educación de su hijo. Pero voy un poquito más allá, ¿permitiría que su hijo aprendiera a tocar la guitarra si la persona que le enseña no cuenta con ninguna titulación o nivel para hacerlo?, ¿lo llevaría a clases de inglés con la idea de que no aprendan nada?. Yo creo que en ambos casos cualquiera pondría el grito en el cielo; inmediatamente presentaríamos una queja, hablaríamos con el director, se cambiaría al niño de centro… ¿Por qué cuando todo esto ocurre en el fútbol no pasa nada? ¿Por qué seguimos viendo cosas que no nos gustan y lo seguimos permitiendo?


Va, como el niño va contento -dicen unos-, como está con sus amigos….. No creo que sea una postura correcta. Cualquier educación que el niño reciba a estas edades, entre 4 y 9 años, es importantísima para los posteriores valores que el niño desarrolle. ¿Qué opinarían si el profesor de clase la diera gritando a los alumnos?. Los niños tienen como gran espejo, aunque no nos guste, a Ronaldo, Messi, etc…. Se compran sus botas, se peinan como ellos. Lo mismo ocurre con los entrenadores, repiten sus palabras, son como dioses para ellos, tienen un poder oculto del que ni ellos mismos son conscientes, una influencia con la que controlan actuales y futuros pedazos de la personalidad de nuestros renacuajos. Y eso señores es IMPORTANTÍSIMO. Si vemos un mal comportamiento hay que cortarlo de raíz, y voy más allá, los clubs son los primeros que deberían controlar estas situaciones. No se puede dejar en manos de cualquiera la masa para hacer las pizzas, porque a unos les saldrán cuadradas y a otros se les caerán. Este es el gran problema del fútbol base, no hay entrenadores cualificados para los equipos menores, todos queremos entrenar al Real Madrid, sin darnos cuenta que es al revés, si la base no se trabaja con criterio, arriba llegan cabestros. Y esto no es culpa de los clubs que se las ven y se las desean para disponer de educadores. Cuántas veces hemos visto al padre de un niño llevando las riendas de un equipo o a chavales de 16 años, que todavía no saben cómo afeitarse, llevar a 10 potrillos desbocados. ¿Cómo lo va a hacer bien? Ojo, ellos no tienen la culpa, nadie les ha dicho lo que tienen que hacer, nadie les corrige si se equivocan, aquí todo vale mientras nadie protesta y… como nadie protesta.


Para mí no es ninguna broma y no sé si Educación debería tomar cartas en el asunto, pero está claro que, con la importancia que el deporte rey tiene en nuestra sociedad, aspectos que parecen menores tendrían que estar un poquito más atados porque son realmente importantes. La formación del niño es importante en cualquier situación y entorno. No dejemos que nuestro hijos sean MAL-EDUCADOS.
Sin otro particular.



Autor: José Ángel Muro

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