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{ARTÍCULOS DE OPINIÓN}
Historia, intrahistoria y 'WorldPeace'
Miguel de Unamuno acuñó un nuevo concepto en el diccionario español que vino a designar “la vida tradicional que sirve de fondo permanente a la historia cambiante y visible”. A esto el magnifico escritor quiso llamarle intrahistoria.
Por empezar como todos, nos situamos a las 20 horas del pasado sábado en Barcelona. La historia reciente cambió de rumbo y con ella la intrahistoria. El Real Madrid se llevó los tres puntos, lo que le sitúa a un paso del alirón final. Pero como en los últimos años, los tacos (de las botas) afloraron, en un caso aislado, más allá del césped. En ediciones pasadas se pudieron observar en primer plano los de Pepe, con un espectador de lujo llamado Mesi. El pasado fin de semana fue Alves, quien ya apuntaba maneras desde hacía tiempo, quien sintió celos del central blanco y emuló sus devaneos mentales apuntando con sus tacos directamente a la tableta corporal de Ronaldo. Dicho de otro modo, no todos saben perder como supo Xavi. Y lo que es más duro aun. No todos saben ganar. Recuérdese la manita de Piqué en el Bernabéu, la desesperada patada de Ramos a Mesi, el altavoz de Mou, las actuaciones teatrales de Busquets… o el ya mentado plantillazo de Alves. La intrahistoria así vista esboza también cierto componente traductor, clarificador. Atiza el que pierde. Mientras tanto, la historia sólo recordará la victoria del Madrid tras años de hegemonía culé.

Más casos. Nadal, madridista reconocido y reconocible, se dejó llevar por el empujón blanco y dio su propio golpe de Estado ante la dictadura deportiva de Djokovic. El serbio, poco o nada elegante en la disciplina del micrófono, optó por enrocarse en lugar de admitir la superioridad, al menos puntual, de un Nadal intratable. Como en el clásico, la historia hablará de una victoria más de Rafa, los detalles de la intrahistoria quedarán en alguna hemeroteca.
Lo que ya no sé si es posible analizar en términos de intrahistoria o exclusivamente de historia es el codazo de un personaje, de un macarra de 2,01 metros de altura y 118 kilos de peso que se hace llamar asimismo MettaWorldPeace(Paz Mundial). Precisamente, Ronald WillianArtest quiso dibujar un punto de inflexión haciéndose llamar con este irónico ‘nick’ para romper con su pasado conflictivo en las canchas de la NBA. Su historia deja una jugosa intrahistoria. O quizá en este caso la intrahistoria adquiera más protagonismo que la historia en sí. Temporada 2003-2004. Su segundo año en los Indiana Pacers. El 19 de noviembre de 2004, en el transcurso de un partido contra Detroit el todavía conocido como Artest protagonizó una monumental pelea en la que este macarra de brazos prominentes se enfrentó con el público, subiendo incluso a la grada para agredir a un espectador. Fue suspendido durante toda la temporada 2004-2005.

En 2006 ficha por Sacramento Kings. En la segunda ronda del play off de ese mismo año Artest fue de nuevo suspendido por propinar otro codazo en la cara a Ginóbili, jugador de San Antonio Spurs. Perdieron el play off.
Agosto de 2008. Es traspasado junto a Patrick Ewing a Houston Rockets. La polémica llegó a Houston. Primero, un encontronazo con su compañero Yao Ming. Después, en otro partido contra los Lakers recibe un codazo de Kobe. Tras la finalización del mismo, Artes fue a por él teniendo que ser sacado del campo. En el tercer partido de la ronda fue apartado de nuevo del equipo tras cometer una grave falta sobre Pau Gasol.
En julio de 2009 alcanzó un acuerdo con Los Ángeles Lakers donde milita actualmente. En 2011 modificó su nombre haciéndose llamar WorldPeace, para romper con la fama de jugador problemático… hasta este mes de abril. ‘Paz Mundial’ se enfrentará, seguramente, a otros cinco partidos de suspensión por propinar otro colosal codazo a un jugador de los Thunder tras rematar un gran mate y sin provocación previa.
El caso es que las macarradas de ‘WorldPeace’ adquieren calidad de historia; en la intrahistoria se apuntará el resultado.
P.D. Ron Artes empezó en la NBA en 1999 en los Chicago Bulls. Parece que allí no agredió a nadie.
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