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{ARTÍCULOS DE OPINIÓN}
El segundo reportaje. El origen
La Taberna de Manuela
“Abril, 1974. La radio Portuguesa Renascença emite Grandola Vila Morena, aquel tema de tinte revolucionario creado por José Afonso elegido como señal de alerta para que el Movimiento das Forças Armadas iniciara la ocupación de puntos estratégicos de un país maniatado bajo las cuerdas del régimen dictatorial del Estado Novo de Antonio de Oliveira Salazar.
Abril de 2008, primeras horas de la mañana. La Guardia Civil detiene a 19 ciudadanos portugueses en diferentes regiones de España acusados, entre otro muchos, de delitos contra el derecho de los trabajadores. Se bautizó ‘Operación Libertad’, aludiendo y conmemorando así la coincidencia de fecha con la Revolución de los Claveles que rescató a Portugal de las cadenas de la dictadura salazista.
No obstante, más que por el número de detenidos, la operación adquirió una envergadura muy considerable al detectarse que los detenidos pertenecían a un clan familiar, perfectamente estructurado, con funciones bien definidas y que habían podido ‘esclavizar’ a unos tres mil temporeros del campo.
Pero éste es el desenlace. ¿Cómo arranca todo? Pues como en muchas ocasiones, gracias a cruces de datos y conversaciones nada intencionadas.
Durante años atrás, un equipo de la Guardia Civil recibió unas cuantas denuncias aisladas procedentes de ciudadanos portugueses dedicados al trabajo en el campo. Alguna de estas denuncias venían motivadas por palizas, otras por estafa, al no cobrar el sueldo pactado con anterioridad, otras por amenazas… Nada establecía lazos de unión entre unas denuncias y otras salvo el perfil del denunciante. Pero eso aún no hacia levantar sospechas.
Durante ese tiempo en que las denuncias llegaban por goteo, la Policía Judiciaria programó una reunión-comida con mandos de la Guardia Civil en una ciudad española. En aquel almuerzo, los portugueses trasladaron su preocupación ante la desaparición de treinta portugueses de los que no se tenía noticia desde hacía semanas y que según las denuncias de las familias “todos ellos habían venido a trabajar a España como temporeros”. Los mandos españoles aseguraron no tener noticias al respecto, e incluso dieron por imposible unos hechos de tales características en un sector que “no daba problemas”.
Ahí quedó el tema. Por cierto, la Policía Judiciaria se hizo cargo de la cuenta del restaurante.
Días después, uno de los mandos españoles que asistió a aquella comida conversa en tono desenfadado con dos miembros del equipo que había recogido denuncias aisladas. En un tono nada oficial, aquel mando traslada a los agentes la inquietud de la Policía Judiciaria. Aquel tema que para el mando no era sino una pista falsa de la Policía Judiciaria, para los dos agentes supone una voz de alarma. Ambos recopilan las denuncias aisladas recogidas por ellos mismos y comienzan a estrechar lazos de unión. El perfil del temporero y su lugar concreto de procedencia es siempre el mismo, y su trabajo como temporero también. Contactan con puestos de la Guardia Civil en pueblos con tradición agraria y la respuesta comienza a dibujar unos hechos bastante más peligrosos que lo que a priori parecía. Se acumulan denuncias, siempre interpuestas por ciudadanos portugueses contra ciudadanos portugueses. Siempre por estafa, o por agresiones, o por coacciones, o por amenazas e incluso por tráfico de seres humanos…
Los agentes acuden al despacho de aquel mando que sin elevar la importancia del caso expuesto por la Policía Judiciaria, había encendido la voz de alarma de los agentes. Ponen sobre su mesa las denuncias recogidas por ellos mismos y las entregadas por algunos puestos. Los datos encajan. La Policía Judiciaria podría llevar razón. Mando y agentes se miran. El caso adquiere una relevancia poco esperada pero nada que ver con lo que finalmente destaparía aquel equipo de la Guardia Civil fruto, se podría decir, de una casualidad de conversaciones. De hecho, la investigación final desvelaría alrededor de tres mil temporeros que a lo largo de los años fueron ‘esclavizados’ por un grupo criminal y organizado que trazó un plan de negocio viable y muy rentable. Obtener ingresos sin contabilizar la cuenta de pagos en el balance final”./@RobertoOrío desde 'Reportajeados'
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