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{ARTÍCULOS DE OPINIÓN}
Alberto y sus 'amigos', deporte de verdad
Frente a un fútbol cada día más repetitivo, el ciclismo llena las calzadas de público
La idea rondaba por ahí desde hace días. Ayer ya no aguantó más y explotó. Quizá fueron las circunstancias del día las que provocaron la detonación. ¿Quién quiere fútbol –ver fútbol con todas las dificultades que ponen para verlo y con todas las trampas que arrastra- cuando hay deporte de verdad, deporte de esfuerzo y estrategia, deporte emocionante?
Ayer la reivindicación estalló porque se dieron algunas coincidencias que provocaron que el agua rebosara el vaso. Y es que, mientras con cara de funeral –parece que hacer memoria por escrito no siempre es bueno- Arancha Sánchez Vicario anunciaba que otorgaban otro premio Príncipe de Asturias a dos futbolistas por ser amigos y rivales, en la carretera que lleva a Fuente De, en la etapa 17 de La Vuelta, un deportista atacaba a 50 kilómetros de meta a su rival. En pleno espectáculo ciclista, los galardones deportivos seguían hablando del ‘amigos para siempre’ –que no es malo ser amigos- pero si redundante repetir reconocimientos apoyados en el poder mediático de un deporte. Porque en el fondo, el premio se lo conceden al Madrid y al Barsa, porque en el fondo tan sólo repiten la pugna escocesa por la Liga española que se repite cada año. No sería de extrañar que los derechos de retransmisión de la entrega de los premios también salgan a subasta algún día.
En esas estábamos cuando en la carretera, el tercero en la clasificación general de La Vuelta también decidía dar espectáculo y aceleraba subiendo a Fuente De. Y el hasta ayer líder de la carrera no se rendía, se defendía con orgullo. La carrera estaba emocionante.
La etapa ciclista de ayer pasará a la historia del ciclismo po su resultado, por el vuelco en la clasificación, porque el segundo es primero, el tercero segundo, y el primero tercero, y porque ya nadie apuesta que estas serán las posiciones definitivas. Se llama emoción y es imprescindible para que algo sea interesante.
Pero la etapa de ayer no fue una novedad, la emoción ha estado presente todos y cada uno de los días de las últimas dos semanas y media de competición. Los cuatro primeros, sus compañeros de equipo, y cada corredor que ha buscado la aventura en solitario han mantenido la misma actitud. Diecisiete días, con 150 o 190 kilómetros por delante, subiendo, bajando y volviendo a subir, hasta tocar nieve en septiembre.
Pero el reconocimiento institucional es de nuevo para dos futbolistas que son amigos… entre ellos… porque no hace tanto que uno ladraba de los árbitros y el otro se reía del rival tras una victoria. Si la condición para repetir galardón es la amistad es de suponer que hoy mismo los responsables de los premios subsanarán su enorme desaire y concederán un ‘Príncipe de Asturias’ vitalicio a Pau, Navarro y Felipe Reyes.
Y todo ocurre mientras el fútbol lanza el mensaje de que no es un deporte para niños –lo que lo descalifica como deporte- al situar partidos a las once de la noche que terminan al día siguiente, de madrugada, y con precios de 50, 60 o 70 euros. Pocos niños van a poder ir a los estadios con esas reglas. Mientras, todos los días, al podio de La Vuelta sube un grupo de niños y niñas junto a los vencedores de la etapa. Son los chavales que han participado en las pruebas de promoción del ciclismo que la organización de La Vuelta realiza en las ciudades por las que transita. Es otra forma de ver el deporte.
El coste de las entradas tampoco convierte el fútbol en un deporte para todos y de la tele y su secuestro de los encuentros más interesantes mejor no hablar. Para rematar, la mayoría de los clubes deben pasta a Hacienda y la Seguridad Social y… no pasa nada. Siguen fichando por muchos jueces que los tengan intervenidos.
Y emoción en la escocesa Liga española ninguna. Todos sabemos lo que va a pasar. Sólo hay dos opciones y ¡vale! es cierto que un partido entre los dos grandes –los equipos de los amiguetes con premio- es un gran espectáculo, pero no hay nada más. Y no hay nada más porque las televisiones con sus entregas discriminadas de dinero han provocado el saqueo constante del resto de los equipos.
(Un inciso, el Atlethic no puede quejarse por lo que le ha pasado con Javi Martínez; tan sólo le han hecho lo que ellos llevan toda la vida haciendo a todo los clubes de los alrededores. Que le pregunten a Osasuna).
Ayer –como todos los días desde que empezó La Vuelta-, Alberto, Alejandro, Joaquim, Chris, Enao, Benat, Nosentini, Gorka, Losada, Nairo o Tiralongo….. demostraron que el deporte es otra cosa. Que el deporte provoca emociones mientras se disputa; no después, en la ZONA MIXTA.
Ayer Purito seguro que estaba triste –tenía motivos- pero atendió a la prensa igual que cada día, y tanto tiempo y con tanta dedicación como cuando la carrera le sonreía; todo, cada palabra, fueron elogios para sus rivales. No dijo estar triste, sino orgulloso de su equipo.
Y hoy Purito se sube otra vez a la bicicleta y ya estará pensando dónde puede liarla para volver a dar emoción a la carrera. Y Purito, como Alberto y Alejandro y Chris –que no se sabe si son amigos, pero lo parecen por lo bien que hablan unos de otros- volverá a rodar a una media de cincuenta kilómetros por hora. Deporte de verdad; emocionante. Lo del balón es otra cosa./Javi Muro
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