1284

{CULTURA / LIBROS}

Patti Smith, canciones que son literatura disfrazada de electricidad

Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026

Hay artistas que no envejecen, se transforman como una tormenta que aprende nuevos caminos para descargar. Patti Smith es una de ellas. Ahora, en 2026, el jurado la galardona con el Premio Princesa de Asturias de las Artes. La reconoce como lo que siempre fue, una grieta luminosa en el muro de lo previsible.

 

Smith no irrumpió en la música como quien entra en una fiesta, sino como quien atraviesa una pared. ‘Horses’ (1975) no fue un debut, fue un manifiesto. Un album mitad plegaria, mitad detonación. Mientras otros cantaban para gustar, ella recitaba como si estuviera invocando algo antiguo, algo que venía de antes del rock, de antes incluso del lenguaje domesticado. Su voz -seca, urgente- sonaba como si alguien estuviera escribiendo con un cuchillo sobre la mesa.

 

En los años setenta, en el Nueva York de las ruinas y los sueños baratos, Patti Smith convivía con fantasmas que aún no sabían que lo eran. El fotógrafo Robert Mapplethorpe, por ejemplo, con quien compartió no solo una habitación sino una forma de mirar el mundo. Ambos entendían que el arte no era un oficio sino una forma de supervivencia. También orbitó cerca de nombres como Allen Ginsberg, que la reconoció como heredera de una tradición donde la poesía no se lee, se escupe, se grita, se sangra.

Smith nunca fue solo música. O mejor dicho, su música siempre ha sido literatura disfrazada de electricidad. En canciones como ‘Gloria’ o ‘Because the Night’ -esta última escrita junto a Bruce Springsteen- hay una tensión narrativa que no se conforma con el estribillo; quiere contar algo más, siempre algo más.

 

"La mujer tiene que ser lo suficientemente fuerte para pedir el espacio que necesita, y el hombre tiene que ser lo suficientemente fuerte para dárselo.", Patti Smith

 

Su relación con la cultura es la de quien no pide permiso. Ha sido puente entre disciplinas como otros son frontera. Ha leído a Arthur Rimbaud con la misma devoción con la que ha tocado una guitarra eléctrica, como si ambas cosas fueran en realidad lo mismo, formas distintas de invocar la creatividad. En su universo, la poesía no está en los libros, está en el aire -se respira-, esperando a que alguien la atrape.

 

Y luego está la escritora. Porque Patti Smith escribe como canta, sin pedir disculpas. ‘Just Kids’, su memoria de juventud junto a Mapplethorpe, es un libro que no parece escrito sino recordado en voz alta, como si cada página fuera una conversación pendiente. En él no hay nostalgia, hay puntualidad emocional. Cada página es un disparo limpio. Más tarde vendrían títulos como ‘M Train’ o ‘Year of the Monkey’, donde el tiempo se vuelve algo elástico, casi sospechoso.

 

"Especialmente en América, donde no se tiene una visión tan general del artista sino que te encasillan y, por el hecho de cantar rock and roll, a la gente le resulta difícil comprender que un cantante de rock también puede escribir poesía", Patti Smith

 

Su obra literaria no es un apéndice de su carrera musical; es otra cara del mismo gesto. Si en el escenario convierte el silencio en ruido, en la página convierte el recuerdo en presente. Quizá, no escriba para explicar su vida, sino para volver a vivirla.

 

El reconocimiento del Premio Princesa de Asturias no llega tarde ni pronto. Llega en el único momento posible, cuando la trayectoria ya no es una suma de logros sino una forma de estar en el mundo. Patti Smith no pertenece a una generación ni a un género. Es más bien como esas ciudades que cambian de nombre, pero siguen siendo las mismas. Ssiempre en construcción, siempre a punto de derrumbarse. Siempre creando. 

 

"Para mí, el punk rock es la libertad para crear, libertad de ser quien eres. Es libertad", Patti Smith

 

Patti Smith no es cómoda. Nunca lo fue. Y ahí está la clave. Al final, lo que queda no son los discos ni los libros, sino esa sensación de que algo se ha movido dentro cuando la escuchas, cuando la lees. Como cuando una canción te atraviesa sin avisar. Como cuando alguien escribe tu vida mejor que tú mismo./L.C.

 

"¿A dónde lleva todo esto? ¿Qué será de nosotros? Estas fueron nuestras jóvenes preguntas, y las jóvenes respuestas fueron reveladas. Nos conduce hacia el otro. Nos convertimos en nosotros mismos", Patti Smith

 

 

Suscripción a la Newsletter Enviar