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{CULTURA / LIBROS}

Cuando las pinturas te devuelven la mirada y te hablan

Peloponeso Teatro representa 'Mirarte' en el Museo, dentro de los Escenarios Insólitos de Actual

  A lo largo de su historia, el cine ha dejado finales asombrosos, de esos que nos rompen los esquemas y nos dejan pensando durante un buen rato. ‘El Planeta de los Simios’ o ‘Sospechosos habituales’ son un buen ejemplo, pero el teatro no tiene nada que envidiar al séptimo arte a en su capacidad de sorprender  en el momento preciso de alcanzar el último instante del relato. Un buen ejemplo es ‘Mirarte’, la obra que la compañía Peloponeso Teatro representa en Actual, dentro del apartado ‘Escenarios Insólitos’. ‘Mirarte’ te mantiene en vilo hasta el último suspiro y entonces… entonces, todo es diferente…

 

Difícilmente puede encontrarse mejor decoración para un teatro que la que proporciona el Museo de La Rioja. Allí, entre pinturas, esculturas y retablos, las actrices Begoña G. Hidaldo y Eni Navas, representan ‘Mirarte’, un montaje que invita a ascender por la espectacular escalera de madera tallada que ocupa el vano central del muso. Peldaños arriba, en el primer piso, se representa el primer acto. Tras superar los dos primeros escalones –quizá tres- aún mantienes tu condición de espectador; después, cuando la representación comienza, todo cambia y percibes que tú eres ahora el observado.
Las pinturas y las esculturas e, incluso, algunas de las figuras que componen los retablos, cobran vida o, mejor dicho, se desdoblan desde el óleo, el mármol o el bronce, para explicarse y reivindicarse ante quien quiera escucharlas. Son mujeres protagonistas que surgen desde los juegos de luces y sombras en que permanecen sumidas las salas del museo. Reflejos tenues de rojos, verdes, azules y sienas que alumbran el momento en que desde las pinturas de ‘Santa Lucía’, ‘San Juan Bautista’, ‘La Inmaculada’, ‘Las comendadoras’, ‘La soberbia’, ‘Inclusora’, ‘La oración’, ‘Retrato de doña Rosa’ y ‘Desnudo’, las protagonistas de ‘Mirarte’ dan un paso más allá de los marcos que protegen los lienzos y parecen querer liberarse de la aflicción que les inquieta.


Las actrices toman, de alguna manera, prestada el alma de los personajes representados en los cuadros. Ahora, son las pinturas las que te miran y te hablan. En la semioscuridad de la representación el sentido del museo ha girado. Las protagonistas de ‘Mirarte’ esperan al espectador en los rincones y recovecos de cada sala, se acercan caminando parsimoniosas, te susurran y fijan la mirada en ti, y, al concluir, se pierden al final del pasillo desplazándose con pasos lentos, casi levitando, con movimientos casi fantasmales. El misterio aumenta sala a sala hasta que ambas protagonistas coinciden junto a la pintura titualada ‘Desnudo’… allí, tras un intenso diálogo, todo cambia…/Javi Muro

 

* "Hago teatro porque tengo la necesidad de ser otros"

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