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{CULTURA / EXPOSICIONES}

Determinados lugares a determinadas horas

El Espacio Planta Baja acoge la exposición 'Paisajes Urbanos' de Pablo Garay

Cuentan José Miguel y Aurora León que un día Pablo Garay se acercó a la Sala de Exposiciones Planta Baja y les mostró un portafolio con su trabajo como dibujante e ilustrador. Los responsables del espacio cultural logroñés, ambos arquitectos de profesión, conectaron de inmediato con una pintura en la que resaltaba una mirada urbana. “Logroño –recuerdan en el catálogo de la exposición- en las imágenes de Pablo, parecía estar presto a ser el fondo de todo tipo de aventuras ilustradas pertenecientes a un género cultural que ha sido reconocido como el ‘noveno arte’. Y es que nadie debe extrañarse si al acceder a Planta Baja tiene la sensación de que Tintín y Milú van a aparecer corriendo por el callejón que discurre junto a la vía del tren enlazando las calles Vara de Rey y República Argentina de la capital riojana.


En ‘Paisajes Urbanos’ la ciudad es protagonista. “Me gusta mucho pasear y caminar –detalla Pablo-, eso me permite contemplar la ciudad a distintas horas del día, desde distintos puntos, esos detalles son lo que me llama la atención, la imagen que vuelcan determinados lugares a determinadas horas”.


Garay –resaltan José Miguel y Aurora León- dibuja la ciudad voluntariosamente sin protagonistas humanos, casi sin vecinos, haciendo de los edificios y de los vacíos entre ellos los actores principales de una atmósfera urbana, de la que habitualmente, estando tan próxima, no somos conscientes o no reparamos en ella. “Es cierto –reconoce el artista- es que las personas no son protagonistas, pero no es algo buscado. No busco quitar a las personas del entorno, pero lo que me llama la atención es una fachada iluminada o la geografía urbana con sus efectos lumínicos y ahí el ser humano tiene poca cabida. Más que nada por una cuestión de escala. En otras series de trabajos sí que el personaje humano está presente”.


Y entre las ciudades Logroño. “Sí, Logroño porque vivo en Logroño. No descarto ir a otros lugares y hacer lo mismo, pasear, caminar, en busca de esos espacios que me llaman. Es Logroño porque es mi entorno y es lo que veo a diario”.


¿Y esa percepción instantánea que nos traslada a aventuras como ‘El Secreto del Unicornio’ o ‘Stock de coque‘? “Me gusta la relación de ideas. Hergé me gusta mucho y Tintín es un personaje que sigo desde pequeño. En general los dibujantes franceses me gustan bastante, Uderzo también está entre mis favoritos. Me gusta esa similitud con los dibujantes franceses de lo que se conoce como Línea Clara”.

 

El catálogo de ‘Paisajes Urbanos’ apunta como, de forma aislada, una mancha de color o una línea imprecisa son elementos sin apenas significado. Esto cambia cuando tales elementos son yuxtapuestos a otros similares de forma coherente con un código. Mediante dicho código podemos sintetizar una imagen compleja de 256 colores usando sólo 5, 8 o 10 tonos apoyados por líneas. La imagen resultante evoca de forma efectiva a la que me sirve de referente. “El uso del color afecta mucho –reivindica Pablo Garay- y me he propuesto guardar una proporción.  Igual que el fotómetro en una cámara de fotos te indica que hay una relación entre diafragma y obturador, en las imágenes que percibimos también se da siempre una relación entre un color y otro, una relación de complementariedad. Es decir, tú puedes exagerar, por ejemplo, el color dominante del río cuando baja sucio en invierno y empujarlo hacia el marrón. Si te basas en la armonía de colores lo que rodea a ese río marrón tiene que ser de su color complementario. Creo que mantener siempre esa relación es lo que permite que puedas identificar”.
Garay realiza un detallado proceso previo a situarse frente al lienzo. “A pesar de que parezcan obras sencillas –explica- la decisión sobre qué colores van y cuáles no, sobre qué expresar y qué no, es un trabajo previo que realizo íntegramente con el ordenador. Salgo a la calle, realizo una serie de fotografías de esos lugares que me ha llamado la atención a una hora determinada del día, luego el proceso de elegir qué se va a ver en la pintura lo hago en el ordenador. Una vez obtenida la pauta, me pongo a pintar”.


Pablo Garay procede de familia de fotógrafos –los Garay- y reconoce que esa influencia ha tenido que dejar una impronta. “Siempre me ha gustado dibujar, siempre he tenido relación con el dibujo, desde niño y, por supuesto, me gusta mucho la fotografía, me he criado en una familia de fotógrafos y es algo que sin duda me ha influido bastante”. Aun así, tiene claro que “más que pintor o fotógrafo me considero ilustrador, una definición más amplia y que responde a quienes nos dedicamos a la representación mediante imagen, da igual que sea a través de carboncillos, acrílicos –como es el caso de la exposición-, fotografía o dibujo”. Pablo Garay se mueve en diferentes estilos pictóricos, aunque reconoce sentirse cómodo con esta técnica.


El catálogo de la muestra ejerce de guía y señala que la elección de los encuadres puede darse por una marcada perspectiva, una zona iluminada que destaca entre sombras, la confusión propia de una superposición de planos o la proyección de determinadas sombras en momentos concretos del día. No le falta razón, no es difícil fijar la mirada en la fachada que resalta entre las sombras que provoca el atardecer mientras la imaginación comienza a recrear qué va a suceder en la escena. No se resistan es inevitable ser hipnotizado por las pinturas de Pablo Garay y detenerse paciente a la espera de conocer el desenlace del relato que cuentan./Javi Muro

 

* 'Paisajes Urbanos'. Pablo Garay. Planta Baja. Calle Ciugüeña 10. Logroño.

    Hasta el 15 de enero de 2016.

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