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{CULTURA / CINE}
Tarantino en siete frases
A la inversa que el almendro, Tarantino regresa tras las Navidades. Será el 25 de enero con un westerm, ‘Django desencadenado’. Una película que ha escrito y dirigido el mismo chico que hace veintiún años asomó la patita al séptimo arte con la sorprendente ‘Reservoir Dogs’. Entonces una de sus preocupaciones consistía en confeccionar una historia casi minimalistas, que situara el presupuesto un escalón por debajo del mínimo posible. Lo consiguió, y además firmó una película brillante en la que ya dejaba entrever la esencia y las normas de su cine, del cine que había visto, del cine que le gustaba.
Tarantino, cuyo nombre proviene de una teleserie ‘Gunsmoke’, que interpretaba Burt Reunolds y cuyo protagonista era un herrero llamado Quint, nunca ha negado la influencia de directores como Sergio Leone y sus spagueti westerm en sus trabajos. Es fácil encontrar similitudes entre las escenas finales de ‘El bueno, el feo y el malo' y ‘Reservoir Dogs’ y sus duelos a tres junto al cementerio o en el interior de ese hangar en el se reúnen tras el atraco el señor rosa y compañía. Tampoco ha buscado escusas sobre el gusto por mostrar la violencia en la pantalla. “Claro que Kill Bill es una película violenta –explicaba- uno no va a un concierto de Metallica y les pide que bajen el volumen”.
Unas influencias que son extensibles al cine oriental el cómic manga y a las películas de serie B. aquellas en durante la proyección en la pantalla la cinta parecía arder y resquebrajarse. En su colección de frases que definen su cine ha recordado, en más de una ocasión, que “es un estándar del cine japonés cortar el brazo a alguien y usar mangueras de agua roja como venas, regando sangre por todas partes”. Sin riesgo a equivocación se puede decir que en la ya famosa pelea de ‘la novia contra los 88 maniacos’, en Kill BIll, el director de Tennessee siguió el manual nipón al pie de la letra, dejando un reguero de miembros cercenados. El kung fu y las artes marciales son también parte importane de las influencias que traslada a la pantalla.
Hace unos años, Quentin reveló a la revista Sight and Sound sus doce películas favoritas. 'El bueno, el feo y el malo', 'Río Bravo', 'Taxi Driver', 'His girl friday', 'El expreso de coreo', 'Todso rieron', 'La gran escapada','Carrie', 'Coffe', 'Dazed and Confused','Five fingers and death' y 'Casados sin casa'.
Quentin considera que la cámara se inventó para rodar escenas de acción y violencia. Pero no como una apología, sino porque como ha descrito en alguna ocasión, “la violencia es una de las cosas más divertidas de ver en el cine”.
Si hubiera que situar a Tarantino dentro de algún movimiento o estilo, resultaría tremendamente complicado. El mismo se encarga de recordar que cuando le preguntan a qué escuela de cine ha ido, siempre responde lo mismo: “No he ido a ninguna, sólo he ido al cine”. Un aprendizaje al que seguro que ofreció un buen impulso durante el tiempo que pasó trabajando en el vídeo club 'Video Archives', en Manhattan Beach, junto a otros entusiastas del séptimo arte. Entonces conversó mucho sobre cine, sobre actores, directores y estilos y pudo, sobre todo, contemplar in situ y constatar qué películas le gustaban a la gente; cuáles alquilaban.
Por eso quizá sus películas rebosan influencias, guiños y consiguen conectar con el espectador, los convierte en complices de sus historias y les predispone a disfrutar del relato que propone por muy descabellado que parezca en un principio. “Robo –ha apuntado- de cualquier película una vez que esté hecha”. Al mismo tiempo defiende la existencia del espectador inteligente y recuerda que no cree en el elitismo. “No creo que la audiencia sea esa persona tan inferior a mí. Yo soy la audiencia”.
Las películas de Tarantino destacan por presentar historias especialmente bien contadas, con extraordinarios guiones en los que los diálogos son ya un emblema marca de la casa. Basta recordar la conversación sobre la canción 'Like a virgin' de Madona, en Reservoir Dogs; cómo Vince la relata a su compañero la forma en que los franceses llaman a la ‘doble con queso’, en Pulp Fiction –por no hablar de la aparición del Sr. Lobo-; o en Deat Proof el monólogo del especialista momentos antes de estrellar su coche: “Ey Pam, ¿te acuerdas cuando te dije que este coche era aprueba de muerte? No te mentía. Este coche es a prueba de muerte al cien por cien, pero para sacarle todo el partido hay que estar sentado en mi asiento”.
El propio director reconoce en la escritura una de sus virtudes. “Creo –ha comentado al analizar sus trabajos- que el relato de historias es una de mis fortalezas”. Sus películas se caracterizan por presentar estructuras narrativas no lineales y un variado y numeroso número de personajes.
Del mismo modo sucede con la música. Las bandas sonoras de las películas de Tarantino siempre cuentan como icono identificativo. Sucedió así con su primera película –increíble el acompañamiento sonoro durante la escena inicial o la tortura al policía- y también en sus siguientes producciones, especialmente en Pulp Fiction, en la que la música es un protagonista más de la historia. “Para mí –ha asegurado el director, al respecto- el cine y la música van de la mano. Cuando estoy escribiendo un guión, una de las primeras cosas que hago es buscar la música que voy a poner en la secuencia de apertura”.
Ahora Quentin ha situado su nueva película al sur de los Estados Unidos, un par de años antes de que estalle la guerra civil. Un cazarecompensas, el Dr. King Schultz –de origen alemán- persigue a unos asesinos, los hermanos Brittle. Para conseguir su objetivo se hace ayudar por un exclavo, Django, bajo la promesa de libretad una vez hayan capturado a los Brittle. Cumplida la misión deciden no separarse e inician la persecución de los delincuentes más buscados del sur. Mientras, Django tiene un objetivo prioritario, rescatar a la esposa que le fue arrebatada muchos años atrás, por el tráfico de exclavos.
‘Django desencadenado’ está interpretada por Jaime Fox, Christoph Waltz, Leonardo Dicaprio, Kerry Washinton y Samuel L. Jackson (quinta película con el director), y completa -por el momento la filmografía de Tarantino, 'Reservoir Dogs', 'Pulp Fiction', 'Four Rooms', 'Jackie Brown', 'Kill Bill', 'Deat Proof' e 'Inglorious Bastard'./J.M.
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