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{CULTURA / CINE}

Historias en serie

De la Casa de la Pradera a The Wire

Las series están de moda y el número de seguidores crece con cada nueva propuesta. Cuentan con un público amplio que sigue cada episodio con devoción, ya sea a través de la televisión, el ordenador, una tableta o, incluso, desde el teléfono. Lo cierto es que llevan ya unos años centrando las preferencias del público y no es casualidad. La calidad creciente de las producciones ha permitido a este formato competir cara a cara con su hermano mayor, con el cine. Dónde un día fueron 'La Casa de la Pradera'o 'Canción Triste de Hill Street', ahora son 'Homeland' o franquicias como CSI. Spoonful.

Así, al igual que ‘Ciudadano Kane’, ‘Casablanca’ o ‘El Padrino’ están consideradas las mejores películas de la historia –para gustos los colores-, en el universo series también existe ya un ranking de las mejores producciones. Un listado en el que reinan ‘The Wire’, ‘El ala oeste de la Casa Blanca’, ‘ A dos metros bajo tierra’ y ‘Los Soprano’, con permiso de ‘Twin Peaks’, ‘Studio 60’ o ‘Doctor en Alaska’.

Pero, ¿qué tienen en común el trabajo de un grupo de policías de Baltimore; el gabinete del presidente Jed Bartlett; la familia propietaria de una funeraria; otro grupo familiar, en este caso de la mafia; el misterio del asesinato de Laura Palmer; las aventuras del equipo de producción de un programa de televisión o la vida de un médico neoyorkino en Alaska?

Pues que sus creadores tuvieron una buena idea y sabían qué querían contar y cómo contarlo para que fuera original y atractivo. Y es que todas las series que cuentan con el beneplácito de los espectadores ofrecen un tema central sobre el que reflexionan, ya sea en clave dramática o de comedia. Por ejemplo, ‘Friends’ -la serie que cuenta la vida de un grupo de treintañeros en Nueva York- aborda el miedo a madurar; ‘Cheers’  las relaciones de amistad como sustituto de la familia; o en su día, ‘Los Ángeles de Charlie’ la liberación de la mujer. Gonzalo Toledano y Nuria Verde, en su libro ‘Cómo crear una serie de tv’, del que se han extraído los datos para elaborar este artículo, explican los secretos para enganchar al espectador en dosis de no mucho más de cuarenta y cinco minutos.


El primer paso que dan los creadores de una serie es elaborar ‘la biblia’ y el guión del episodio piloto. Para concluir estos elementos con éxito es indispensable disponer de una buena idea. El caso de ‘CSI’ es significativo. Películas y series de policías que investigan crímenes hay muchas, pero ‘CSI’ ha contado con el aplauso de los espectadores por su originalidad. Su creador, Anthony Zuicker, ideó ‘CSI Las Vegas’ y dotó a los policías de todo tipo de tecnología científica e informática al servicio de la investigación. El resultado: CSI es hoy una franquicia que atrapa criminales también en ‘Miami’ y ‘Nueva York’.

Elegida la idea, decidido el camino entre el drama o la comedia, y analizadas las tendencias del mercado, sin olvidar que los clientes son los canales de televisión –no hay muchas HBO en el planeta TV-, los guionistas deben inclinarse entre dos opciones, si su serie será de argumento o de personajes. Entre las primeras se encuentran por ejemplo ‘Prision Break’, ‘24’ o ‘Cuéntame’; entre las segundas, ‘Urgencias’, ‘House’ o ‘Anatomía de Grey’.

Ante los productores de televisión, los creadores y guionistas de series suelen encontrarse con un problema nada pequeño. Tienen que vender su idea en un solo chispazo. La historia tiene que tener un inicio impactante. Quizá uno de los episodios piloto más espectaculares de la historia de las series sea el de ‘Perdidos’ –contó con un presupuesto de 11 millones de dólares, el más elevado del firmamento series- y mostraba un avión estrellándose en una isla y cómo los supervivientes iban definiendo sus personajes con su forma de actuar tras el accidente.

Es también un buen ejemplo ‘Doctor en Alaska’. Un médico de Nueva York llegando a un pueblo perdido de Alaska a pasar consulta; personaje en un lugar atípico.

Situada la historia, la definición de los personajes es esencial –físico, clase social y marco psicológico y cultural- y uno de los trabajos más minuciosos de las series que reciben las mayores alabanzas. Ángela Channing (Falcon Crest), Vílchez (Hospital Central), el teniente Furillo (Canción triste de Hill Street), Curro Jiménez, incluso Kit (El Coche Fantástico) o el doctor House son buenos ejemplos. El caso de House es especialmente significativo, un personaje que ha terminado convirtiéndose en un Sherlock Holmes de la medicina. Emplea el método deductivo en sus diagnósticos, vive en el número 221B, tiene un único amigo Wilson (Watson), es adicto a drogas y el apellido del primer paciente de House fue Adler, el de la mujer que derrotó a Holmes.



Existe una teoría entre los guionistas que asegura que los personajes gustan por su vulnerabilidad y no por sus logros. ¿Será esa la razón de la cojera y del obligatorio uso del bastón del doctor Gregory House?

La estructura de los episodios es otra de las claves del éxito de una serie. Por lo general la mayoría mantienen una organización fija desde el principio hasta el final. ‘Hospital Central’, ‘El Comisario’, ‘CSI’, ‘Sin Rastro’, o ‘Caso Abierto’ presentan una disposición fija de la historia en cada capítulo, lo que permite a los espectadores engancharse más fácilmente.

Pero no es menos cierto que entre las series de estructura variable de los episodios hay algunos ejemplos de inmejorables historias como ‘Los Soprano’, ‘Urgencias’, ‘The Wire’, ‘Deadwood’ ‘Oz’ o ‘A dos metros bajo tierra’.

En el fondo, según aseguran Gonzalo Toledano y Nuria Verde en su trabajo, se trata de que la serie esté “dotada de realismo, que el espectador se identifique con los personajes, que exista emoción dramática o humorística, diálogos ágiles, crear sensación de embaucamiento”.

Quien no recuerda haber pasado un buen rato con ‘Lou Grant’, ‘Yo Claudio’, ‘Anillos de Oro’, ‘Starcky y Hush’, ‘Médico de familia’, ‘Siete Vidas’, ‘Aida’, ‘Sensación de vivir’, ‘Mujeres desesperadas’, ‘Medium’, ‘Expediente X’, ‘Roma’, ‘La ley de los Ángeles’, o con ‘Periodistas’, ‘Buffy cazavampiros’, ‘Fressier’, ‘Los hombres de Paco’, ‘Ally McBeal’, ‘Cinco hermanos’, ‘Cinco en familia’, ‘Con 8 basta’, ‘Mi nombre es Earl’, ‘ Seinfield’, ‘Alf’, ‘Spin City’, ‘Miami Vice’, ‘Los Simpons’, ‘Friday Night Lights’, ‘Mad men’, ‘Breaking Bad’, ‘The Office’, ‘Alias’, o ‘El séquito’. O en este momento con 'Alcatraz', 'Érase' o Homeland.

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