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{CULTURA / CINE}
Frankenstein, el primer mito del terror cinematográfico

El cine de terror es tan antiguo como el propio cine. De hecho, la primera película considerada como tal, por los efectos que generó en el público fue ‘La llegada del tren’, grabada por los Hermanos Lumiere en 1896. Como su propio título indica, la película mostraba la llegada de un tren a una estación, algo muy normal y que en principio no tiene porqué generar ningún tipo de miedo. Sin embargo, los espectadores que acudieron a aquella sala de exhibición cinematográfica, salieron despavoridos al creer que el tren iba a salirse de la pantalla. Fue la primera sensación de miedo y terror generada por una película.
En este caso, el film generó un pánico no intencionado. Hubo que esperar hasta 1910 para que J. Searle Dawley estrenara la primera adaptación de Frankenstein para los Estudios Edison. Una película anclada todavía en la época del cine mudo. A esta primera versión de Frankenstein le siguieron otras como ‘El Golem’, ‘Haxam’, ‘El Jorobado de Notre Dame’ o ‘El Fantasma de la Ópera’.
Evidentemente, estas películas andan muy lejos de lo que en la actualidad conocemos por cine de terror y nada tienen que ver con los efectos especiales que manejan las producciones del siglo XXI.
De hecho, la primera versión del Frankenstein de Mary Shelley duró 16 minutos y fue grabada con cámara fija. Otro detalle de aquel film que marca la diferencia con nuestros días es el hecho de que se rodara en tan solo tres días.
La primera versión de uno de los personajes de terror más famosos del cine no se adaptó fielmente al libro de Mary Shelley. De hecho, en los propios créditos ya se dice “A liberal adaptation fron Mrs. Shelley’s story”.
El film, que puede verse en youtube http://www.youtube.com/watch?v=TcLxsOJK9bs muestra el relato visual de la historia, interrumpida por los típicos letreros explicativos del cine mudo.
La película, más allá de los avances técnicos, supuso algo más. Según Valentí y Navarro, en su obra sobre el mito de este ser, la película “nació como resultado de un giro en la política de producción cinematográfica de la Edison, interesada en captar a un sector de público con una formación cultural más elevada mediante la adaptación de obras literarias de prestigio”.
Fue la primera película intencionadamente clasificada en el cine de terror./Roberto de Miguel.
@Robdemiguel
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