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{ENTREVISTAS}
'Países como Estados Unidos nos llevan generaciones de ventaja en cómo interpretar y consumir música'
Álvaro y Martín, de The Right Ons, nos hablan de su último disco 'Volcán', de la música y la Cultura
El piso superior del Café Parlamento de Logroño es un lugar tranquilo, inmejorable para mantener una pausada conversación con Álvaro y Martín, dos de los miembros, de ‘The Right Ons’. El encuentro se produce nada más concluir la prueba de sonido para el concierto que ofrecieron durante el pasado festival Actual. A través de la ventana comienza a diluirse la luz natural, mientras las farolas que proyectan curiosas sombras chinescas sobre el empedrado en complicidad con el agua. No para de llover. Junto a Álvaro –voz y guitarra- y Martín –teclados-, ‘The Right Ons’ son también Ramiro –batería-, Rafa –guitarra- y Juan –bajo. Después de tres discos en inglés, ahora se han decidido por las letras en castellano en su último trabajo, ‘Volcán’. Ha sido una decisión meditada y trabajada, que no han adoptado hasta que se han sentido realmente cómodos.
Los cafés sobre la mesa dan pié a hablar sobre la actualidad del momento. La situación de la Cultura y de la Educación ocupa el preámbulo de la conversación. “No creo que sea obligatorio aprender música –apunta Álvaro- la clase de ética también molaba; lo que sí creo que debiera ser obligatorio es irse de Erasmus un año. Eso es lo que pondría obligatorio en la Educación, porque creo que es más importante crecer y formarse como persona que no como músico”./Sergio Andrés/Javi Muro
S.- El tema de la música y la Educación tiene mucho que ver con la sensibilidad hacia lo artístico, hacia lo cultural, que en España…
Alvaro.- Claro, estamos hablando de expresión, llámalo música, llámalo escultura o hacer un castillo con cajas de cerrillas, me da igual. En la Historia del Arte no se incluye la música, pero sí otras disciplinas… ¿Por qué? Cuando para los niños, por ejemplo, es algo esencial. La música es algo visceral para el ser humano.
S.- Seguro que estáis hasta las narices ¿Os cansa que os pregunten por vuestro paso a componer en castellano, después de haberlo hecho en inglés?
Álvaro.- No, lo que pasa es que cuando cantábamos en inglés nos preguntaban que por qué no lo hacíamos en castellano y ahora al revés. La respuesta puede ser: que para que no nos preguntéis por qué no cantamos en castellano (Se ríen).
Martín.- … y luego nos preguntarán que por qué no hacemos música instrumental.
Álvaro.- No, en serio, básicamente ha sido un reto personal de querer encontrar un camino y un lenguaje propio. Nos gustan los retos y era algo que no habíamos hecho; no ha sido un cambio de la noche a la mañana sino que viene de un proceso de cambio de click que se produjo hace unos años, cuando en el disco anterior ya se empezaron a probar letras en castellano pero no funcionaban. Hemos insistido hasta que nos hemos sentido cómodos. No nos hemos lanzado al barro.
S.- Identificábamos, al inicio, a The Right Ons con un estilo más funky, más soul y habéis evolucionado hacía una música más rock and roll…
Álvaro.- Siempre ha habido una matriz rock en el grupo. Lo que ocurre es que el rock es un abanico muy amplio, en el que entran un montón de estilos, de sensaciones, de movimientos, de ritmos; es muy completo y entonces que el primer disco tuviera un estilo más soul o funk, con temas más marchosos o más bailongos no quiere decir que dejara de ser rock. Ahora nos dicen que este disco es más pop, yo creo que es rock. Somos un banda de rock e independientemente nos gusta el pop, la electrónica, no tenemos ni queremos ponernos fronteras en ese aspecto.
Martín.- Lo que no queremos es que nos etiqueten. Igual en los primeros discos es más comprensible que te digan “me suena como esto, me suena como tal”, que te pregunten por referencias, pero ahora, con el cuarto disco, no queríamos tener referencias.
S.- En ese sentido, parece un disco muy personal… tiene una personalidad muy potente desde la portada con la silla ardiendo. Es muy impactante, ¿Qué sentido buscabais?
Álvaro.- Tenemos un diseñador en la banda que es un artista estupendo y en los últimos años ha desarrollado muchas portadas de discos. Nos dijo: “hace veinte años que no se hacen portadas impactantes en este país” y nos propuso realizar una portada impactante, que no te deje indiferente, que te haga mirar dentro, pensar qué es esto. La silla ardiendo es una imagen de un fotógrafo surafricano y el conjunto del diseño resume muy bien el proceso de creación del disco, que ha sido a nivel subterráneo, en una capa freática en la que seguía habiendo movimiento aunque aparentemente en la superficie no pasaba nada. Refleja ese movimiento de estar sentado en una silla y quererse levantar. A nivel personal, muestra como cada persona tiene un pequeño volcán que respira dentro y a nivel de grupo dice “saca este disco que está desde las entrañas de nuestro planeta”.
Martín.- También a nivel social contempla el mensaje de en este tiempo qué vivimos no puedes mirar a otro lado, no puedes callarte, hay que decir cosas.
S.- Gusta en vuestro disco que algunas de las canciones tienen continuidad, no hay pausa entre una y otra… Da sensación de conjunto.
Martín.- Para nosotros el momento de decidir cómo tienen que ir las canciones en el conjunto del disco es un drama. Es algo que trabajamos muchos, probamos como quedan, como encajan, ésta ahora, luego este otro tema, hasta que nos gusta el resultado. El orden de las canciones tiene que ver también con cómo las tocamos en directo. También tiene un punto egoísta, ya que tú decides cómo quieres que la gente escuche el disco.
S.- Al hilo de eso, uno de los grandes cambios de hoy en día en el mundo de la música es que mucha gente ya no escucha discos enteros, sino que escucha canciones, lo que hace que se pierda el concepto de unidad de un disco. Ahora, además habéis fichado por una ‘major’, ¿todos estos cambios os han producido algún tipo de vértigo?
Álvaro.- Vértigo quizá sentimos cuando iniciamos el proceso de componer en castellano, cuando comenzamos a probar y ver que no nos convencía, pero hemos seguido con ese motor interno que nos decía que era lo que había que hacer. En cuanto a la major que comentas… somos una banda muy trabajadora, que lleva remando mucho tiempo. Hemos estado siete años en independientes, trabajando con un formato independiente y ahora que estamos en una major no ha cambiado mucho la cosa. Siempre hemos pensado en ir poquito a poco.
Martín.- La premisa a la hora de fichar por una gran discográfica era que no afectara a la tarea creativa de ninguna manera.
Álvaro.- Hay gente que piensa que hemos cambiado al castellano porque estamos en Warner, y que son ellos los que nos han dicho que cambiáramos. No es cierto porque grabamos el disco antes de firmar el contrato con ellos.
S.- Quizá todas esas cosas que contáis tienen que ver con el hecho de que alrededor del mundillo musical de este país existe un fundamentalismo muy etiquetador…
Martín.- Nosotros estábamos un tanto expectantes, pensando a ver qué pasa con el disco en castellano y la verdad es que tampoco nos han dado mucha cañita por ese motivo. También nos sorprendió un poco a nosotros. Éramos conscientes de que podía haber gente a la que no le gustara.
S.- De hecho, The Right Ons sois un grupo muy valorado por la crítica especializada y también con este disco, con ‘Volcán’.
Álvaro.- Somos una banda que lleva trabajando siete años, que se ha pateado medio mundo, y que ha demostrado que tiene calidad, que hacemos las cosas con fe y con cariño.
Martín.- Es que si hubiera sido un cambio que no se ha hecho desde el corazón, sin haberlo meditado, entonces hubiera cantado un montón y la calidad del disco no hubiera sido la que creo que tiene.
Álvaro.- Es curioso que cuando hemos estado tocando fuera la gente ha flipado con The Right Ons, no se creía que fuésemos españoles. Luego tocas aquí, y la gente te saca pegas; mientras que vienen grupos de fuera y son la hostia, aunque sean un truño pinchado en un palo. Eso te da pistas de una actitud de la que yo también soy partícipe –me he equivocado muchas veces-, pero hay momentos en que la gente comienza a quitarse máscaras y prejuicios antes que otros.
S.- Quizá lo que también sucede en España es que no hay un pensamiento reflexivo sobre la música, falta flexibilidad, es todo como muy categórico, si sales en un blog de música eras la leche, si apareces en Rolling Stone…
Álvaro.- Tiene que ver mucho con las generaciones de ventaja que nos llevan en otros sitios. Si tomas los Estados Unidos como referencia, que es lo que nosotros conocemos, llevan generaciones de ventaja en la música a la hora de interpretar y consumir la música. En este país quedan unos cuantos pasos que dar, pero bueno vamos por la buena dirección. Creo que la gente tiene las miras más largas y tengo fe en que los prejuicios vayan desapareciendo poco a poco, tanto en la música como en la manera de vivir.
S.- Hay una diferencia entre los grupos que aparecen en la prensa y lo que la gente escucha… Por ejemplo, El País podía dedicar una página entera a Wilco y luego los estudios revelan que los jóvenes no los conocen.
Martín.- Bueno, es posible, pero el hecho de que aparezcan en prensa es positivo porque pueden comenzar a ser más conocidos. Puede ser que gracias a ese reportaje alguien diga “vamos a ver qué coño es esto”. Lo importante es hacer saltar la inquietud.
Álvaro.- Quizá se crean una serie de estereotipos que parece que son los que hay que seguir, un modelo perfecto, ideal, que al final parece que te obliga a decir que la chica que está buena es esta que me ponen todo el rato en la tele, que tiene estas curvas… pues no, quizá hay un tía que no entra en ese modelo y que puede aportarte muchas más cosas y que ni siquiera lo sabes. No es una falta de información, es cómo nos están guiando.
S.- Hay dos canciones en el disco que tienen un marcado carácter social, ‘Adios’ e ‘Inconsciencia’. Y en la letra de ‘Adios’ hay una frase increíble… “Esta es la historia del adiós a la mediocridad”.
Martín.- Cuando se produjo el Movimiento 15M hubo un artículo que se lo atribuyeron a Borges, no me acuerdo de quién era pero no era de Borges seguro, y trataba sobre la idea de que estábamos condicionados por un país de mediocres, que nos conformábamos con todo lo que nos decían y hacían, un país en el que nos dicen que esto es una sandía –señala una taza de café- y te lo comes con patatas. Mucho de los problemas son a causa de la Educación y de la falta de un pensamiento crítico.
S.- También es de destacar otra canción, ‘Día perfecto’.
Álvaro.- Sí, es un tema que también está relacionado con lo que está pasando, discutes en el trabajo, con tu novia, con los amigos, pero dentro un tiempo todo eso va a pasar a ser una anécdota. Igual que cuando pasas miedo en un viaje y luego lo cuentas y te ríes, es lo mismo. Si sabes que te vas a reír dentro de un tiempo porque no empiezas ya, aunque sea un día de mierda puedes convertirlo en un día perfecto. Tiene un toque de ironía.
S.- Lleváis años girando por todo el mundo, habéis estado en Estados Unidos con éxito. ¿Habéis pensado alguna vez me cambio de país al ver ese reconocimiento que igual aquí no lo tenéis?
Martín.- Lo que pasa es que nos apetecía hacer un disco para la gente de aquí.
Álvaro.- Unos venden pescado y otros venden canciones, hay que sobrevivir. Ojala existiera el trueque, pero hay que vender entradas. Si fuera de otra manera también estaríamos encantados de hacerlo, pero tenemos que pagar un piso. El mercado latinoamericano nos apetecía, la posibilidad de trabajar en Méjico, en Argentina y, sobre todo en casa, que es donde estamos a gusto. Si nos das la oportunidad de hacer las maletas las hacemos en dos minutos, pero estar en casa y vivir bien… Creo que es fundamental viajar y si el hecho de que la situación económicamente hablando esté mal en tu país es el motor de ese viaje pues bienvenido sea. Es una pena que tenga que ser ese el motivo, pero creo que a las personas les aporta mucho viajar.
S.- Parece claro que la música es un indicador social y parece raro que en un país como España los músicos no tengan un reconocimiento social, los músicos, los actores, los artistas en general…
Álvaro.- Sí, es cierto. Suelen decirte… “vale te dedicas a la música, pero ¿en qué trabajas?”.
Martín.- Creo que cada uno tiene que hacer lo que más aporte para sí mismo y para el resto. Si llevas toda la vida hinchando globos de helio probablemente serás el que mejor los hinchas, pues hincha globos de helio.
Álvaro.- Claro, ser músico está guay… cuando te subes a un escenario. Me gustaría que se viese todo el trabajo que hay detrás, las veinticuatro horas antes de que salga un disco, los viajes y todas esas cosas que tienen todas las profesiones. Yo valoro igual a un fontanero, a un abogado o a un músico, mientras hagas lo que quieres y lo hagas bien y con conocimiento de causa tienes todo mi respeto.
S.- Ya… pero sobre el artista –y otras profesiones relacionadas con las Humanidades y las letras- está siempre sobrevolando la acusación de “¿Qué aportas al PIB?...”
Martín.- Claro, es lo que nos han inculcado. Al final te preguntan: ¿Un músico de qué trabaja? Está de fiesta y esas cosas… Incluso un torero está más valorado que un músico.
S.- Además, es de imaginar que no todos los días estaréis contentos, felices, eufóricos, a la hora de ofrecer un concierto; también tendréis días malos y el público no lo puede notar…
Álvaro.- Tenemos días malos el día de un concierto o cualquier día al ir a ensayar, pero también es cierto que al subir a un escenario todos los males que puedas tener se quitan, desaparecen. En ese sentido la música es terapéutica.
Martín.- … puedes tener un mal día, pero ante el concierto se pasa. Es el momento en que hacemos lo que nos gusta.
S.- Termináis una gira y después, ¿cómo es el proceso creativo para comenzar el siguiente disco? Surge una chispa, buscáis un tema conductor…
Martín.- Hasta ahora, al estar en discográficas indies, trabajábamos día a día. Es una de las ventajas de trabajar con Warner, que ahora tenemos más tiempo para pensar, sino ya estaríamos dándole vueltas a cómo íbamos a sacar el siguiente disco, de dónde íbamos a sacar la pasta. Ahora podemos trabajar con un poco menos de presión en ese sentido, que debería ser siempre así, y eso se refleja en la parte artística. Ya estamos dándole vueltas a alguna canción que no entró en ‘Volcán’.
Álvaro.- … pero nunca hay un principio y un fin del proceso gira, conciertos o preparación de canciones… cuando vas perdiendo la frescura de unas canciones te va apeteciendo tocar temas nuevos. Además, todos tenemos trabajos y hay que compaginar el tiempo que te da dinero con el tiempo que le dedicas a la música.
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